Hemos de reconocer que cine y moda, nos guste o no, van muchas veces de la mano, y ser un actor famoso implica en ocasiones dejarse ver por esos saraos que se montan alrededor del mundo de la moda. La noche del lunes le tocó el turno a la
Gala del Museo Metropolitan de Nueva York donde pudimos ver a muchas caras conocidas como
Benedict Cumberbatch,
Lupita Nyong'o,
Bradley Cooper,
Sarah Jessica Parker,
Emma Stone y
Andrew Garfield,
Ryan Reynolds,
Bryan Cranston... y la lista sería interminable.
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Cumberbatch fue uno de los mejor vestidos |
Como toda alfombra roja que se precie en estas galas lo importante es el vestuario que luce el actor. Y la
Gala del Metropolitan es comparada con la noche de los
Oscars en cuanto a que tienes que conseguir que te inviten y dejar tu marca en las fotos del día siguiente. Pero con una dificultad, esta gala es por y para el mundo de la moda. La anfitriona es
Anna Wintour, la famosa editora del
Vogue en quien se basó
El Diablo viste de Prada, y simboliza la inauguración de la exposición del
Salón de la Moda de ese año del
Metropolitan con lo que cada año la fiesta tiene un tema al que los invitados deben ceñirse lo más posible.
Si el año pasado fue el Punk y se vieron pelos de todos los colores, cuero y tachuelas, este año se había dado un giro completamente y en honor al diseñador Charles James, a quien se dedica este año la exposición, se solicitó que se acudiera de Etiqueta Blanca. Esto significaba frac para los hombres y largos vestidos de salón para las mujeres. Algunos acertaron con sus modelos y otros no. Y se vió de todo en la alfombra roja.